Aquí están: Julián, Adelita, Chavalín, Rita, Marcela, Zupu, Dorotea, Susan White, el viejo Kënig, Lucelina,
Esculapio, Dr. Rellán, Perico Galápago, Avellaneda, Scalerius, Lucas, Malambruno, Frank, Nubilia, Paula,
Gabriel, Rafael, Dr. Mestritz, el Tullido, el Borracho, La Blanca, Candela, Buena Moza, el Escribano...
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domingo, 4 de enero de 2009

POR BOCA AJENA

De vez en cuando alguien del teatro canta verdades como un barquero y no la palinodia institucional a la que estamos tan acostumbrados. El 30 de noviembre del año pasado, Rafael Álvarez, "El Brujo" dijo algunas cosas tan ciertas como interesantes y tan interesantes como dignas de ser recordadas cada cierto tiempo para que o caigan en el olvido que defiende todo lo público. Decía en aquella entrevista del Magazine Semanal XL, pág. 22: 
P- ¿El teatro, en España, va bien?
R- "A mí, me va bien. No sé cómo le va al resto. Pero me temo lo peor. Pulula una gente por ahí que no respeta la cultura. Hay ayuntamientos que contratan compañías a las que pagan tarde. Hacen sentir a los actores como pedigüeños, no como los profesionales que son".

Si es que es un maestro. Sabe salir indemne de la preguntita tonta de turno (de poco oficio) y además se adorna con un repasito como si tal cosa. Ojalá no actúe nunca para el ayuntamiento de Fabero o esta opinión sobre los técnicos de cultura empeorará.

Si hay suerte, pronto otro importante de la escena dejará el pesebre y encontrará palabras para decir lo que realmente piensa. A ver si nos sale otro Quevedo capaz de decir lo que siente en vez de sentir lo que dice.

Ánimo maestro, aquí tienes otro aplauso.

martes, 8 de abril de 2008

YO NO VERÉ LAS OLIMPIADAS


Seguramente es muy poco lo que puedo hacer solo ante el oprobio de una potencia que silencia las bocas de tantos mandatarios y compra las voluntades de políticos y artistas (los nuestros incluidos) que ayer graznaban sin dudar, a toque de fajina, ante una injusticia.
Seguramente es muy poco lo que puedo hacer ante el engaño del espíritu olímpico y el fair play del deporte, esos grandes engaños que hacen negocio con la miseria humana en todas las direcciones.
Y que han prostituido ya el deporte, si alguna vez no lo estuvo antes.
Ciertamente es muy poco lo que puedo hacer y el Tíbet está muy lejos, pero yo no veré las olimpiadas e invito a que nadie lo haga. Si al final somos muchos su descrédito aumentará con nuestro número.

¡Un mundo, un sueño! Tíbet libre.

jueves, 3 de abril de 2008

EL TEATRO ES PARA MÍ.... (Salvador Enríquez)


El primer contacto que tuve con Salvador Enríquez, autor teatral, fue a través de un texto publicado en el blog de Teatro Aficionado, cuyo enlace tenéis en este. Me gustó y enseguida me puse en contacto con él para que autorizara la reproducción y difusión de sus palabras en este espacio. Nos ha contestado muy amablemente y aquí está ese texto para que todos lo leáis.

Para mí el teatro de aficionados es...

la puerta de entrada al mundo de las Artes Escénicas. No quiere decir, naturalmente, que quien no cruce esa puerta no llegue al Teatro; los caminos o los huecos de acceso son varios, pero éste es uno de ellos, pese a que el apelativo de “aficionado” levante en algunos la sospecha de escasez de calidad en los resultados del trabajo.

Ciertamente, al asistir a una función y tratar de juzgarla debemos tener en cuenta quiénes la hacen y con qué medios cuentan. No podemos ni debemos exigir los mismos resultados a un montaje realizado, por ejemplo, por el Centro Dramático Nacional que a un grupo de aficionados. Ni los medios técnicos ni la experiencia pueden ser comparables.
Otra cosa será que los aficionados, ante el miedo a fracasar, no se atrevan con textos de los que vamos a llamar “serios” y recurran con alguna frecuencia al sainete o la comedia ligera. Hay obras breves que, sin ser complejas de montaje, inducen a la reflexión y están lejos del simple teatro de entretenimiento.


Sin embargo, en la parte positiva debemos recordar, por ejemplo y no es el único caso, el TEU (Teatro Español Universitario) que sin llevar la etiqueta de “aficionados” lo eran, pues todos sus componentes dedicaban al teatro, solamente, una parte de su tiempo ya que su dedicación estaba en el estudio de una carrera. Si repasáramos las biografías de grandes intérpretes e importantes autores y directores, sin duda encontraríamos que muchos de ellos, en sus comienzos, anduvieron en esta clase de grupos puramente vocacionales.

Lo cierto es que para llegar a la profesionalidad, en cualquier disciplina, se hace necesario pasar por el aprendizaje, y hacer teatro de aficionados es una forma positiva de experimentar qué y cómo se interpreta un papel, cómo se monta un espectáculo, qué problemas se presentan (y cómo resolverlos) para llevar una obra desde el texto impreso hasta las tablas.
Personalmente descubrí los encantos y la magia del Teatro en dos etapas: la primera con un “Teatrito de los Niños” que me regalaron junto con algunas obritas breves y personaje en cartulina para recortar; un juguete que aún conservo con el mayor de los cariños. La segunda, precisamente, como espectador de algunas de esas funciones que hacían en Granada, ciudad en la que nací y pasé la juventud, algunos grupos que entonces (hablo de los años 50 a 60 del pasado siglo) no tenían reparos en llamarse “aficionados” pues a tal denominación no se le veían connotaciones negativas, sino simplemente que estaba compuestos por gentes que, para vivir, tenían otra ocupación.


Lo que yo había imaginado ante de teatrito de cartón constaté que se podía hacer realidad al asistir a un teatro. La primera función fue teatro lírico: “La del manojo de rosas”, la siguiente, de teatro de texto, debió ser “Don Juan Tenorio” o “Tierra baja”., no puedo precisar. Unas funciones hechas con precariedad de medios, en un espacio escénico de reducidas dimensiones y escasísima dotación técnica, pero con la suficiente ilusión en los intérpretes como para contagiarla al respetable. Para mí, al menos, fue un “contagio” que dura más de cincuenta años y del que me siento muy feliz.

Salvador Enríquez
editor@noticiasteatrales.es

Madrid 20 de marzo de 2008

viernes, 28 de marzo de 2008

EL TEATRO ES PARA MI...


Siguen llegando opiniones sobre el teatro. La de Julia llegó como comentario a la de Raquel y tampoco tiene desperdicio, está en los comentarios, ya sabéis. Ahora tenemos la de Noemí, que paso a reproducir. Esta es:

Montas el chiringuito, actúas, la gente aplaude, se va. Desmontas el chiringuito y también te vas. Si suena simple, será simple. Para actuar sólo has deseado ser tu personaje, para ello conoces su ambiente, sus movimientos. Le prestas tu cuerpo a Hamlet, a un glóbulo rojo (cabe cualquier cosa) y le regalas gestos, emociones, horas de trabajo técnico… Así, te conviertes en un camaleón porque el público os ve fundidos a los dos. Y llegan esos segundos en que eres él, olvidándote de que es todo mentira y de los problemas que tienes fuera de ahí.


El público es tu amante: sin ellos la obra no es nada. Y, como en el amor, ofreces, intentas complacer de continuo. Tras el gran esfuerzo, a veces no te corresponde, pero no te preocupes, siempre habrá alguno al que le gustes.


Y el día menos esperado te encuentras por la calle con el problema que tenía tu personaje, y piensas: “Si resolví esto una vez, puedo volver a hacerlo”. Y, si estás dispuesto, ese personaje da la cara por ti y te salva.
En el reino animal esta relación se llama mutualismo. Pero hay un problema: crea adicción y, cuando te das cuenta, ya te has convertido en un yonqui del teatro.

Noemí González

jueves, 27 de marzo de 2008

EL TEATRO ES PARA MÍ...


He preguntado ¿Qué es para ti el teatro? y por fin me llegó la primera respuesta, la de una actriz, Raquel. Nuestra Raquel, lagalerneros, y sobre sus palabras que se reproducen a continuación no quito ni añado una coma:

"Hace poco me preguntaron qué era para mí el teatro…pues bien, el teatro es “vida”, es salir de la rutina, de la más pura monotonía aunque sólo sea por unos instantes. Es poder meterte en la piel de una Altisidora, de una niña llamada Adelita, de la sobrina de Alonso Quijano, de una altiva Dorotea, de una bastísima Nubilia y de una joven y frágil María.
También es concursar con otros grupos de teatro y ver como Mayo se convierte en uno de tus meses favoritos por lo que te hace sentir.

Pero el teatro no es sólo un resultado, son también muchas experiencias buenas y malas con aquellos que fueron, son y serán tus compañeros delante y detrás del escenario. Es un continuo aprendizaje, donde todos aportan algo nuevo e innovador a sus personajes; porque cada personaje lleva dentro algo de nosotros mismos.

Sinceramente, creo que el teatro es fantasía y realidad, preocupación y tranquilidad, ilusión y desilusión, alegría y dolor, engaños y desengaños, es insomnio y a la vez un sueño, esperanza y desesperanza, acogida y desabrigo, improvisación y preparación, certidumbre y seguridad, discreción e indiscreción… Son las dos caras de la moneda, mejor dicho, el rostro triste y alegre de la máscara del teatro ¿Qué actor o actriz no ha sentido esto alguna vez?

Y sobre todo, reitero lo dicho “¡EL TEATRO ES VIDA!”

Raquel Fernández

miércoles, 20 de febrero de 2008

¡ESTO ES JAUJA!


Quiero ilustrar esta entradita con el que es uno de nuestros espacios más quieridos, el teatro del Nuevo Recreo Industrial, al que tantas alegrías debemos. Y es que no sabía de qué otro modo comenzar ante el panorama que nos amenaza por cualquier parte de León. Me explico, es inusual tanto furor teatral concentrado en tiempo y espacio por estas tierras de inviernos, pero los hados (o Hades en persona)han querido que florezca un febrero noticioso en "lo escénico".
Por lo pronto, congresos y asambleas a troche y moche de papel ayuntamiento en las tierras de alfar, vulgo Jiménez de Jamuz. Ligas de Improvisación, benditas por cafés y escuelas de AA.EE. El auditorio que echa humo de tanta progarmación teatral(si hasta ha recuperado la fórmula de las matinés dominicales). El Emperador que se abre furtivamente por una puerta lateral para que ¿ensayen,pinten o vaya a saber usted qué? los ejes de una carreta o carretón que rueda en doble sentido hacia al auditorio para un estreno que ya suena en prensa A.M.V.P.G: Mujer, dame, Mujer (pero al modo catalán) de uno de los más prolíficos dramaturgos y literatos en general que ha dado la historia universal de la literatura(en 12 tomos al 20%). Por cierto, por qué no se puede abrir el mismo espacio para que alguna orquesta grabe una más que interesante colaboración, o para que también ensaye o para que deje de parecer que el Emperador con milongas plañideras es el cortijito de una peña (¡qué casualidad!) de amiguetes. Además está ese anuncio a bombo y platillo de eso (que ya dije de título en catalán) que nos traerán los idus de marzo. Tan peligrosos siempre y en especial estos que arrean gente a toque d clarín a formar una clá numerosa que para eso hablamos de la mujer y bla, bla, bla (sin ánimo de aportar ni solucionar nada).
Además han salido las bases de los certámenes de teatro aficionado de Carrizo, Sahagún y Villablino. Una locura, ya os digo. Más la programación del Albéitar, la representación del Aula de Teatro con un Fermín Cabal en versión de Fidelina Ceballos, más los circuitos urbanos por Armunia, Trobajo y Oteruelo, más los talleres teatrales en Villaquejida, más la Escuela Fusilada de esa guerra en playback que es como una pesadilla propia de torturadores de películas sobre espías serie B, más...
¡Uff! menos mal. Espero que tras esta hiperactividad no nos aguarde otro páramo de meses y meses y meses.
Estoy cansado de tanta amenaza de suceso y paso a descansar.
Os ruego a cuantos leéis este blog que lo deis a conocer e invitéis a otros grupos a participar en él, para que sea un espacio abierto a toda clase de noticias, presentaciones, comunicaciones, sugerencias y lo que sea menester.