
Se acabó el VII certamen de Carrizo de
la Ribera y hemos conseguido cuatro nominaciones: Mejor Actriz,
Raquel (ya era hora, y además junto a Elisa, ahí es nada); Premio del Publico (en segundo lugar y sin necesidad de llevar autocares con niños ni paisanos); Mejor Obra, (los eternos aspirantes); Obra Original. Y el premio que conseguimos fue el de Mejor Obra Original o Adaptada por
El Libro que Volvió Loco al Quijote.
Ahora viene un largo silencio, pero antes permitidme unos agradecimientos (vaya por las palabras no pronunciadas en el escenario de la entrega de premios). Estos quedan escritos.
En primer lugar, agradecimiento a Omar y Sergio que desde la oscuridad de los patios de butacas, entre sonidos de móviles, murmullos, triscar de patatas fritas, etc. hacen posible la magia del escenario sin posibilidad de aspirar a ningún premio, que sería merecidísimo instituir en algún certamen. Gracias a los dos por vuestro impagable esfuerzo y por esa labor callada y eficacísima.
En segundo lugar, a las Ana y Ana, que callan y hacen durante tantos ensayos, horas de nervios y café, y durante las representaciones, cargas, descargas, montajes…
En tercer lugar, a Javi que se entrega sin contemplaciones a solucionar problemas de escenografía y montaje, y se preocupa por todo y por todos.
En cuarto lugar, a Edu e Iván, que ya han sentido la picadura del teatro en toda su dimensión y pasean como nadie en la oscuridad y se afanan porque todo esté en su sitio,
En quinto lugar, a Dani porque Malambruno y la Cabeza fueron más gigantescos y mágicos que nunca, y su voz, la más potente y divertida. A Raquel porque siempre nos sorprende y ha hecho de estos personajes seres únicos. A Ricardo porque él es esencial y sobre todo en estos papeles tan a la clásica. A Saray porque nos dejará pronto para seguir sus estudios y porque nos dejará su impronta en dos papeles clave y muchos ratos divertidos. A Víctor porque ha sido un ejemplo de superación y nos sirve de muy buen ejemplo, por su empeño y capacidad de trabajo y entrega. A Bárbara, que nos ha hecho reír tanto y que es el futuro por su empuje y entusiasmo.
A Noemí que está en el sprint final y no deja de acelerar; quiere ser todos los papeles y aparece a todas las representaciones.
A Enrique, Cristina, Cristina, Olga, Irene, Raúl.
Y paro ya. A lo mejor sí debería haber dedicado el premio a la obra original a la SGAE y al MINISTERIO DE FUTBOL Y ACB, PETANCA Y CULTURA por su labor en pro del teatro aficionado y de la promoción y difusión del mismo por lugares a los que difícilmente puede llegar; pero creo que no, a ellos sólo les debo dedicar una sonora pedorreta por inútiles, ignorantes, incapaces, menguados y vividores. Y son la razón misma por la que las letras, las artes, etc. deben estar en manos de cualquiera (que no sea ellos, claro).
Gracias a todos los de LAGA LERNA por hacer posible el sueño, nuestro sueño, más allá de mis cabreos. El trofeo es vuestro y mi premio sois vosotros.