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martes, 1 de julio de 2008

Reflexiones sobre el teatro aficionado

Este artículo tampoco nos pertenece, pero nos incumbe. Nos afecta tan directamente que desearíamos haber escrito lo que en él aparece. Ha sido sacado de el blog Teatro Aficionado. Y espero que lo leáis sin desespero, sólo con el ánimo que siempre os ha caracterizado .


La cruda realidad

Las compañías de teatro aficionado se vuelcan en dar lo mejor de si mismos, a costa muchas veces de aportaciones económicas personales, a fondo perdido. Está bien que los grupos de teatro no tengan provecho pecuniario. Así son por definición. Pero otra cosa es pedirles que se embarque en apuestas económicas que resulten claramente deficitarias a corto y medio plazo.

Si al menos existiesen redes, como existen en el teatro profesional, que acogieran y promocionaran a las compañías de teatro aficionado... estas podrían mostrar su trabajo y recuperar al menos lo invertido. Pero casi nunca es así. Para evitar sangrías económicas los grupos se ven abocados a hacer “teatro pobre” en recursos y medios. Muchas veces esta carencia de medios va en detrimento del resultado final. El espectáculo que al final llega al espectador es incompleto, y en cierto modo imperfecto. Y esto el espectador, aunque sea novato o poco informado, lo nota, lo siente e incluso lo sufre.

Los grupos de teatro aficionado son los hermanos pobres del mundo de la creación artística y de la cultura. Por regla general las instituciones publicas se desentienden de este tipo de teatro, prefieren el teatro espectáculo que nos acerca a las celebridades de las series televisivas de turno o nos apabulla con un gran despliega de medios que pretenden adornar u ocultar lo que a veces solo es un pobre trabajo de los actores mal dirigidos.

lunes, 23 de junio de 2008

El teatro no profesional: realidad y ensueño

Y aquí está el comienzo de otro artículo sobre el teatro aficionado, este de Robert Muro. El resto del artículo lo tenéis disponible en el enlace que aparece al final. Adelante con vuestras opiniones.

Introducción perfectamente prescindible Como persona interesada en cuanto rodea a la escena, he subrayado en muchas ocasiones la importancia real, en cifras, del teatro que se hace extra muros de los circuitos profesionales. También su trascendencia estratégica. Opino que en su futuro esta escrito el del teatro. O, por decirlo de otro modo, tal como el porvenir trate al teatro de base, será tratado el teatro en general.

El estudio del teatro no profesional viene al pelo para abordar la cuestión centroperiferia en las artes escénicas. Suele abordarse este aspecto fundamentalmente en su vertiente geo-política, centrando los análisis de las culturas periféricas en el papel pasado y presente que esas instancias sociales, económicas, políticas y culturales vienen desarrollando y en su interrelación con las que se proponen desde el centro (entendido como modelo único), así como en las perspectivas de futuro que tiene la cultura periférica, siempre concebida desde un punto de vista geográfico.

El análisis del teatro no profesional que aquí me propongo esbozar, alerta sobre otro matiz del concepto de periferia menos geografista, aquel que incluye a las actividades escénicas alejadas de los poderes fácticos, sean éstos los centros de la ciudad, los ministerios, o las compañías y productoras profesionalizadas.

Robert Muro. Productor teatral

Consulta el artículo completo pulsando (AQUÍ)

domingo, 22 de junio de 2008

Reflexiones sobre el teatro aficionado

Sigo sin saber quién es el autor de estas reflexiones que siguen apareciendo en el blog de TEATRO AFICIONADO. No obstante aquí quedan para que las leáis y opinéis. Esta es la segunda que ofrecemos, aunque ya han aparecido tres.

Como enganchar a los espectadores.

Supongamos que hemos convencido al espectador del hecho de que el teatro aficionado no tiene porque ser menos bueno, que el profesional. Supongamos también que el espectador ha entendido que, aunque el acceso a la sala sea gratuito, eso significa que el espectáculo valga poco.
Tenemos a los espectadores sentados en sus butacas. Unos lo estarán por ser gratuita la entrada... otros porque el dinero que le hubiera costado ir a una sala comercial prefieren reservarlo para otras prioridades, o porque no pueden o no quieren pagar los precios desproporcionados de las salas comerciales. Otros, porque sienten una cierta curiosidad por ver de qué va esto del teatro, por el que nunca antes se interesaron. Otros habrán elegido el teatro aficionado simplemente porque les transmite sensaciones diferentes al teatro profesional.
Pero... una vez dentro, en la sala, al espectador hay que emocionarlo, convencerlo para que vuelva... y eso solo se hace ofreciendo calidad y sinceridad.

El espectador sabe disculpar las carencias técnicas o de medios cuando son suplidas con pasión, entusiasmo. El espectador se conmueve con interpretaciones inseguras, vacilantes o ingenuas si las reconoce como sinceras, espontáneas y genuinas. Pero si lo que se ofrece es un espectáculo pretencioso concebido para y por actores y directores fatuos.. el espectador huirá despavorido, como lo hace de un mal libro, de una mala película o de una mala pintura. En el mundo del teatro aficionado hay demasiados actores y directores frustrados, y carentes de una mínima capacidad de autocrítica, que conciben espectáculos para su lucimiento personal y que pretendiendo alardear de creatividad solo consiguen ser “raros” por una mal entendida y aplicada modernidad o vanguardia. Demasiado auto didactismo deformante y poca permeabilidad al aprendizaje y la formación.

Hay que respetar al espectador, mimarle.

miércoles, 18 de junio de 2008

Reflexiones sobre el teatro aficionado

Quiero reproducir aquí una reflexión interesante y que, repetida y periódicamente, nos planteamos los aficionados al teatro. No sé quién es su autor. Está tomada directamente del blog teatro aficionado, donde podréis encontrar otras reflexiones si el tema os interesa. Aquí tenéis de nuevo un espacio abierto para mostrar vuestra opinión.


La gratuidad de la entrada ¿ayuda a crear espectadores?

Hay diversas formas de favorecer el acercamiento del público al teatro, de crear espectadores. Una de ellas puede ser la gratuidad del acceso a las salas. Eso sí, hay que explicar al espectador que, aunque ese espectáculo que va a ver, no le “cuesta” nada, eso no quiere decir que valga poco... a pesar de estar marcado por el estigma de ser teatro aficionado.

No son pocos los “teatreros” que piensan que el espectador debe pagar entrada, aunque sea simbólica. Solo así, si le cuesta un pequeño sacrificio, se seleccionará de una forma natural al público que dará al espectáculo y a los actores la importancia y respeto que se merecen.

Escudándose en un pretendido respeto por el trabajo de los actores, se pretende eliminar así a los incómodos espectadores que acuden sin estar realmente interesados, y que se van a media función. Pero...¿esta el teatro aficionado para “seleccionar espectadores” o, más bien, lo que debe es intentar convencer y mantener al espectador a través de la calidad de su trabajo?. Dejar entrar a un teatro de forma gratuita, no siempre garantiza más afluencia de público y sin embargo supone un gran riesgo... para el grupo, una prueba de fuego. Si lo que ve no le gusta, no le emociona o no le divierte... se irá a media función. Nada atará al espectador a la butaca. No se sentirá remordimiento por haber “tirado” el dinero de forma inútil, ni tendrá que reclamar la devolución de la entrada... simplemente se irá. Si se aburre, se irá. El grupo no siempre reflexiona, como sería deseable, sobre ese fracaso con ese espectador. Muchos prefieren tildar al espectador de irrespetuoso o insensible, en vez de preguntarse sobre el porqué de su abandono.

Un espectador que entra, aunque sea sin excesivo interés, o por curiosidad, puede acabar siendo seducido por el teatro, si lo que ve, le “engancha”. Y ese espectador no solo no se irá sino que reconocerá, y premiará con su aplauso, el trabajo bien hecho. “Enganchar” al espectador, si será merito del grupo.

domingo, 27 de abril de 2008

TEATRO AFICIONADO SEGÚN TERESA DOMINGO CATALÁ


Soy autora dramática casi por casualidad. Un día empecé a escribir un diálogo. Seguí con él e incrementé el número de personajes. Cuando terminé, me di cuenta de que, sin querer, había escrito una obra de teatro. La titulé Las peculiares aventuras de Belinda Miraflores, y era una comedia sobre el mundo editorial, sobre l@s poetas, donde me reía también de las siempre complicadas relaciones entre hombres y mujeres.

Seguí escribiendo comedias porque yo misma me divertía mucho escribiéndolas, hasta que mis circunstancias personales cambiaron y dirigí mis pasos hacia el drama.

Sé que una de mis obras se representó en México, por la compañía de Salvador Hurtado, - lo sé porque lo vi en Internet –. Fue una satisfacción muy grande para mí, pero no pude verlo ni conocer la opinión del público.

Mi poemario Loliloquios fue representado dramáticamente por una compañía de teatro aficionado – Sicko Arteatre – varias veces en Tarragona, con motivo de la presentación del libro. Ver y oír mis poemas sobre el escenario fue un experiencia placentera y emocionante a la vez.

Como dramaturga he buscado compañías que quieran representar mis obras pero es muy difícil. Un montaje de una obra teatral es complicado, y el público – tod@s nosotr@s - va al teatro a ver obras de autor@s consagrad@s, la gente que empieza lo tiene – y me incluyo – muy difícil.

Para mí el teatro aficionado tiene un gran mérito: leer, ensayar, representar, sabiendo que el público va a ser escaso y que el trabajo no va a tener una compensación económica. Eso en nuestros días, en que la gente se mueve por y para el dinero, tiene un gran valor.

Es un trabajo que se hace por amor. Y ya que Félix me invita a hacer una reflexión pública sobre el teatro aficionado quiero agradecer públicamente a mi amiga Ángeles Serrano por creer en mis Loliquios, buscar a Joan, Víctor, Jordi y Jose y escenificar, después de múltiples ensayos, mis Lolis. Gracias, de todo corazón, de Teresa.

lunes, 7 de abril de 2008

¿TEATRO AFICIONADO? ¿TEATRO NO AFICIONADO?


Trasteando por ahí y leyendo cosas atrasadas (en el tiempo), me encontré con este artículo de Vicente Pérez Herrero en el blog de Teatro Aficionado. Ahí lo dejo, a vuestra consideración, para que lo leáis. Espero que al autor no le importe esta redifusión de su artículo en nuestro blog.
Este es, ilustración incluída:

miércoles 29 de agosto de 2007

¿Teatro Aficionado? ¿Teatro NO Aficionado?
esta es la cuestión, si es más noble callar la identidad que se oculta tras la máscara o alzarse contra un mar de mentiras consentidas. “ nuestro colectivo está nutrido en estos momentos por un cincuenta por ciento de egresados de las diferentes escuelas de arte dramático y otro cincuenta por ciento de individuos provenientes del antiguo teatro independiente, ........... la dedicación profesional oscila entre la permanencia en una sola compañía, como socio o asalariado, la autonomía absoluta, la actividad docente y la para-profesional (asociación cultural que enmascara un trabajo profesional real).....las empresas formadas por las nuevas generaciones salidas de las escuelas, que encuentran aquí su única salida práctica, muy a su pesar, tienden al riesgo pero también a la inestabilidad, y los que no tienen recursos suficientes para establecerse como empresa y para subsistir, trabajan al amparo de Asociaciones Culturales, perdiendo todos sus derechos profesionales y pervirtiendo mi área laboral”. (Eduardo Usillos – Actor, Director y Secretario de la Unión de Actores de Castilla y León)

Cada vez, cada año, en cada ocasión, son más este tipo de participantes quienes acuden a las convocatorias de los Certámenes de Teatro Aficionado, relegando a los aficionados puros a la eliminación de los Certámenes y a pocas opciones en el reparto de los premios. Así se pervierte la filosofía del Teatro Aficionado, la ética y los derechos.. Los organizadores lo saben o lo sospechan, pero no actúan por falta de pruebas o de voluntad en algunos o muchos casos. La presentación del CIF de una Asociación Cultural, que da derecho a la no retención de impuestos, es suficiente o válido para participar en esos Certámenes. ¿Qué significa ser profesional?. Darse de alta en el Impuesto de Actividades Empresariales (IAE), y pagar unos impuestos. ¿Aquellos son aficionados y estos últimos profesionales? ¿Y si un mismo grupo tiene un CIF de Asociación Cultural y otro de IAE, unas veces es aficionado y otras profesional?. Ser honesto o no Ser honesto, esta es la cuestión. “y sobre todo, sé honesto contigo mismo y se seguirá, como la noche al día, que no puedas ser falso a ningún hombre.” (Polonio a Laertes, en HAMLET).

“nunca una asociación cultural (Teatro Aficionado) puede trabajar como profesional y, si lo está haciendo, habrá intrusismo. Si hay un profesional metido como asociación, estará ejerciendo una profesión sin pagar impuestos. No saben cómo hacer frente a la carga económica que supone formar una empresa y buscan en ese cauce, que se llama “teatro semi-profesional”, el marco legal de la “asociación cultural”. Pero seamos conscientes, aunque muchos de nosotros hemos pasado por esto, no es bueno para la profesión. El problema es como buscar otros cauces.” (Beatriz Almeida – Escuela de Arte Dramático de Valladolid)

Este colectivo tienen una necesidad y un derecho de vivir dignamente en lo que le gusta y como quiere. Este colectivo tienen una fuerza muy grande dentro de lo que sabe y de lo que le gusta, el TEATRO, y esto es muy fuerte. ¡Ay si los niños, adolescentes, jóvenes, leyeran y vivieran el teatro!. Despertarían más su razón. “Qué es un hombre si el principal bien y ocupación de su tiempo no es sino dormir y alimentarse? Una bestia, nada más. Seguro que quien nos hizo y dio tal poder de razón y nos permite mirar hacia delante y hacia atrás no nos dio esta capacidad y razón divina para que se enmoheciese por falta de uso” (Hamlet en HAMLET). Enseñanza del teatro en los Colegios, en Escuelas Municipales, contratación de estos profesionales que saben, que quieren y que pueden. “la docencia ofrece trabajo a un número considerable de compañeros en las escuelas y talleres actuales, pero es primordial la homologación de las escuelas ya existentes y por supuesto la creación inmediata del Instituto del Teatro”. (Eduardo Usillos)

Los aficionados puros que ejercitan el teatro como una práctica cultural ociosa, y tienen en los Certámenes una oportunidad de participación, ven afectadas sus posibilidades por ese intrusismo. Como responsable de un grupo aficionado manifiesto mi protesta contra la intervención de este colectivo en nuestro campo, y pido a las administraciones y organizadores, más rigor y respeto por los derechos de cada uno, es mi obligación defender el derecho a la “gloria” que tienen los adolescentes, jóvenes y mayores que practican el teatro en su tiempo de ocio, como una afición, no como una profesión o un complemento económico a otros ingresos. Sugerencias. Si los organizadores de los Certámenes quieren esos grupos, tienen calidad, solo tienen que cambiar el nombre “aficionado” por “profesional”, y aplicar el IAE legal. ¡Fuera máscaras!. ¡Las máscaras en el escenario!. O que continúen llamándolos Aficionados, pero que conviertan los Certámenes en Muestras, donde no exista la competencia, y abonen a cada grupo una cantidad igual. El vuelo de los “buitres” tendría menos participantes. ¿Teatro Aficionado? o ¿Teatro semi-profesional? o ¿Teatro Profesional?, ¿qué es?, ¿quién es cada uno?. Esta es la cuestión. La respuesta está en el consejo de Horacio a su hijo Laertes.

Las palabras de Eduardo Usillos y Beatriz Almeida corresponden a ponencias presentadas en el 1er. Congreso de Artes Escénicas de Castilla y León, en Enero 2001. Todas las ponencias de este Congreso, están recogidas en un libro que lleva el nombre de ese Congreso y que está publicado por el Ayuntamiento de León. Eduardo murió hace unos años, tenía 53 años y entre otras actividades dirigía la Escuela Municipal de Teatro Mª Luisa Ponte, de Medina de Rioseco. Navegar por Internet posibilita algunas veces descubrir la otra identidad, www.cedrama.com/grupos/tetrapolis.html nos lleva hasta un grupo que se presenta como Sociedad Limitada y que valora su último espectáculo con un cachet de 1.900 euros + IVA. Es conocido que ese espectáculo lo presentaron a concurso en Certámenes de Teatro Aficionado hasta el año 2003 (Carrión de los Condes) y que han ganado en alguno de ellos. Los primeros premios tienen unos valores económicos que oscilan entre 1500 y 3000 euros.

¿Teatro Aficionado? ¿Teatro no Aficionado?. Ser honesto o no Ser honesto, esta es la cuestión. “y sobre todo, sé honesto contigo mismo y se seguirá, como la noche al día, que no puedas ser falso a ningún hombre.”

Artículo remitido por: Vicente Pérez Herrero
Director del Aula Teatro Alonso Berruguete (ATAB)

martes, 18 de marzo de 2008

SOBRE LA ELABORACIÓN DEL PERSONAJE

Ha aparecido recientemente en el blog http://miblogparaactoresyactricesjcactors.blogspot.com un artículo interesante para todos aquellos que andáis en el intento de ser actores y actrices.
Por ello creo que es buena idea dar difusión aquí a estas reflexiones de Juan Carlos Morales, actor y autor de estas líneas.

"Lo que necesitamos saber sobre los personajes son los recuerdos de sensaciones. No importa lo que les haya sucedido sino cuales son sus sentimientos al respecto. Si queremos hacer preguntas no debemos preguntar a los personajes cosas del estilo de: ¿En que colegio a estudiado? ¿Ha trabajado en una fabrica? Era su madre una mujer dominante? Lo que si debemos preguntarle a los personajes es: ¿Cuál ha sido el momento más embarazoso de su vida? ¿Se ha sentido alguna vez como un idiota? ¿Qué es lo peor que le ha pasado nunca? ¿ Ha vomitado alguna vez en un lugar publico? Tenemos que sacar a la luz esas emociones, porque son las que el personaje muestra en las secuencias o escenas y las que dan color a todo lo que hacemos.

Fisiología del personaje: Edad, Sexo, postura, apariencia, defectos físicos, herencia genética.

Sociología del personaje: Clase, profesión , educación, vida doméstica, religión, afiliación política, aficiones y pasatiempos.

Psicología del personaje: Vida sexual, y valores morales, ambiciociones, frustraciones, temperamento, actitud hacia la vida, complejos, aptitudes, cociente de inteligencía y personalidad (extrovertida o introvertida)"

Bueno es visitar el citado blog http://miblogparaactoresyactricesjcactors.blogspot.com